|

|
|
La
determinación de Axel Wenner-Gren
La historia de un hombre decidido a que la aspiradora entrara
en todas las casas del mundo.
Corría el año 1913. El Sr. Axel Wenner-Gren, un
joven empresario, se acercaba a las oficinas de AB Lux, fabricante
de lámparas de kerosene en Estocolmo. Transportaba una
caja grande que contenía una aspiradora. Llevaba muchos
meses buscando un socio fabricante para su electrodoméstico,
aún desconocido, pero hasta ese momento no había
encontrado a nadie que estuviera interesado. Sin embargo, Wenner-Gren
no pensaba darse por vencido. Ese día se había citado
con el Sr. Lindblom en Lux.
Lindblom, otro sagaz empresario, había
dirigido hasta hacía pocos años un rentable negocio
de lámparas de gas. Las lámparas Lux de Lindblom
alumbraban todas las calles de Estocolmo y, para responder a la
creciente demanda, Lindblom había construido una de las
fábricas más grandes de Estocolmo. Sin embargo,
la moderna bombilla incandescente estaba dejando obsoletas las
lámparas de gas a gran velocidad y Lindblom empezaba a
acumular deudas.
El Encuentro
Lindblom no se levantó del asiento cuando Wenner-Gren entró
en su despacho. Sólo tengo 10 minutos, dijo mientras miraba
al joven Wenner-Gren. Lindblom reparó en la máquina
en forma de cilindro que Wenner-Gren llevaba en la mano. ¿Ésa
es una máquinas aspiradoras?, preguntó. Sí,
Señor, contestó Wenner-Gren. ¿Puedo enchufarla
y enseñarle cómo funciona?
Lindblom se levantó y miró a Wenner-Gren
mientras aspiraba un área de su alfombra. Quedó
asombrado de la potencia y el reducido tamaño de la máquina.
Wenner-Gren le enseñó el interior de la bolsa para
demostrarle la cantidad de polvo que había capturado. El
Sr. Lindblom aplaudió con entusiasmo. Buena demostración,
dijo.
Wenner-Gren habló con rapidez: Quiero que
todos los hogares del mundo tengan un aparato como éste.
Tengo la patente del diseño y sólo necesito un socio
que me ayude a fabricarlo. Prosiguió hasta que hubo descrito
el proyecto con todo detalle. Lindblom volvió a su asiento
y le escuchó.
Promesa de éxito
Lo siento, me ha gustado ese aparato, pero no veo que la gente
pueda quererlo. Tú no tienes dinero, así que todo
el riesgo lo correríamos nosotros, y no tengo intención
de asumir esa responsabilidad, dijo Lindblom.
Wenner-Gren ya había oído eso antes.
Señor, puedo garantizarle que los clientes lo querrán,
dijo.
¿Acaso tienes una bola de cristal?, contestó Lindblom.
No, pero puedo prometerle que yo personalmente
venderé 500 de estos aparatos y compartiré los beneficios
con usted. Estoy tan seguro de lo que digo que si no funciona,
encontraré el dinero para pagarle las máquinas que
no venda, dijo Wenner-Gren.
Lindblom contempló la aspiradora en silencio.
Pasó casi un minuto hasta que por fin habló: Hagamos
un trato, Sr. Wenner-Gren: 500 máquinas para finales de
1913. Las que no venda, las pagará, dijo.
De puerta en puerta
En un año, Wenner-Gren había creado un equipo de
vendedores y les había formado con un innovador método
de ventas que había aprendido en Estados Unidos: la venta
a domicilio. Wenner-Gren también implementó una
garantía de devolución, una novedad absoluta en
Suecia. Con la ayuda de un grupo de vendedores, Wenner-Gren iba
de puerta en puerta demostrando las habilidades del electrodoméstico.
El equipo llevó las máquinas por toda Europa. A
finales de 1913, habían vendido 16.000 modelos Lux 1.
Una mujer joven inspira a Electrolux.
Las primeras aspiradoras eran máquinas en forma de balde y trapiador, muy pesadas e incómodas de manejar. Hasta que un cliente dio a Electrolux la idea de montar la aspiradora en una especie de trineo.
Visita a domicilio de un vendedor.
Aunque no esperaba visitas tan pronto esa mañana de otoño de 1922, Maria Eriksson, una joven ama de casa, oyó el timbre de su casa y fue a abrir la puerta. Le sorprendió encontrarse con un vendedor de Electrolux, vestido con traje y de aspecto impecable, el mismo que había vendido el electrodoméstico a su familia hacía unos seis meses. Maria había usado el LUX 1 para las tareas de la casa y estaba bastante contenta de haber adquirido ese moderno artilugio que le ayudaba en la limpieza.
¿Sí?, dijo.
Perdone que le moleste. Sólo quería
preguntarle qué tal le iba con la nueva aspiradora, Sra.
Eriksson, dijo.
Maria Eriksson hizo pasar al vendedor y ambos estuvieron un rato
hablando sobre el electrodoméstico. El vendedor tomó
algunas notas, le agradeció su tiempo y se marchó.
Dos días después
El vendedor se llamaba Kurt Linder y, como otros vendedores, acostumbraba
visitar la sede central de Electrolux el último viernes
de cada mes. La finalidad de estas reuniones era informar personalmente
sobre posibles problemas, intercambiar impresiones y compartirlas
con los ingenieros. Axel Wenner-Gren, el CEO, no se perdía
una reunión de los viernes por nada del mundo. No estaríamos
donde estamos si no fuera por nuestros clientes. Nuestra mayor
prioridad es asegurarnos de que están satisfechos, decía.
Lo que dijo Maria
Kurt Linder tomó la palabra ante todo el grupo. Sé
que hemos fabricado una aspiradora lo más ligera posible,
pero sigue pesando demasiado, dijo. Ese comentario ya había
surgido alguna vez y hacía que los ingenieros se sintieran
muy frustrados, por lo que se oyó un murmullo de desaprobación.
Ya me lo han dicho tres personas, continuó. Pero una mujer
joven me ha dicho algo que me ha dado que pensar. Los ingenieros
guardaron silencio.
Kurt continuó: Me dijo que no es el peso de la aspiradora
lo que supone un problema, sino cargar con ella. Dijo que a veces
la ponía de lado y la arrastraba, explicó el vendedor.
Reflexión
En ese momento, el CEO tuvo una idea. Wenner-Gren dijo: ¿Y
por qué no fabricamos una aspiradora que se deslice por
la casa, que siga a quien la usa? Podría desplazarse como
un trineo. Cogió un bolígrafo, hizo un sencillo
esbozo, y así fue como nació el concepto de la aspiradora
moderna que conocemos hoy. Rediseñó la tradicional
forma de balde y trapiador y colocó la aspiradora de lado,
con los bordes redondeados y patines similares a trineos acoplados
a la base. Nuestro próximo modelo tiene que parecerse a
éste, dijo Wenner-Gren.
Una nueva era para las aspiradoras
En 1924, se lanzó el Modelo V inspirado en la
experiencia de un consumidor. Fue la primera aspiradora que llevó
la marca Electrolux. Los patines situados en la parte inferior
del electrodoméstico fueron un éxito rotundo y estuvieron
presentes en todas las aspiradoras Electrolux hasta bien entrados
los 60. Con el paso de los años, la empresa ha continuado
confiando en la experiencia del consumidor, lo cual le ha permitido
incorporar mejoras como un cable autoenrollable, correas de piel
para los hombros y tubos más largos.
John Tandberg y la pasión por la innovación
A principios de 1900, la refrigeración sólo estaba
al alcance de unos pocos. Hasta que Electrolux llevó el
lujo del frío a todos los hogares.
El frío era su misión
Una mañana de 1936, John Tandberg se quedó boquiabierto
al leer un titular del periódico. Anunciaban que se había
vendido un millón de Electrolux L1, el primer refrigerador
por aire, en todo el mundo. Para Tandberg, eso significaba que
se había cumplido una promesa que él había
hecho a Axel Wenner-Gren hacía más de diez años:
conseguir que la refrigeración llegara a todas las casas
del mundo.
Diez años antes: un movimiento arriesgado
En 1924, Electrolux hipotecó el negocio para comprar la
patente de la tecnología de refrigeración a dos
jóvenes ingenieros, Baltzar von Platen y Carl Munters.
Después de firmar la compra, Wenner-Gren se presentó
en casa de Tandberg: Quiero proponerle un reto, pero antes de
que hablemos, me gustaría ver su refrigerador, dijo Wenner-Gren.
En una esquina de la cocina, había una caja revestida de
zinc que sostenía un bloque de hielo. La caja estaba rodeada
de toallas para absorber el hielo derretido.
¿Qué pensaría si le dijera que podría
tener un refrigerador que no necesitara hielo ni agua corriente
para mantener la comida fresca y limpia?, dijo Axel Wenner-Gren.
Le preguntaría dónde podía conseguir uno,
dijo Tandberg.
Invéntelo, contestó Wenner-Gren.
Reto aceptado
Tandberg asumió el cargo de jefe del laboratorio químico
de Electrolux con el objetivo de crear el refrigerador del futuro.
Pero esta tarea no estuvo exenta de obstáculos. Von Platen
y Munters habían confeccionado una lista de los problemas
que no habían sido capaces de resolver en su modelo, como
la corrosión, fugas, temperaturas inestables, incluso explosiones!
Lo que necesito es formar un excelente equipo que sea capaz de
crear esta tecnología, pensó. Su primer movimiento
fue reunir al equipo del departamento de desarrollo de Electrolux,
formado por ingenieros y científicos de todo el mundo.
Ideas en el aire
Una vez reunió al grupo, Tandberg les explicó su
misión: gracias a la aparición de la refrigeración
de absorción, sabemos que se puede crear frío mediante
la energía térmica del agua. Sin embargo, no todos
los hogares disponen de agua corriente, pero todos los hogares,
desde Asia hasta América, necesitarán un refrigerador.
Por eso vamos a producir el frío con aire, que está
al alcance de todos.
El nacimiento de la refrigeración
En un año, el equipo de desarrollo de Electrolux sacó
al mercado un refrigerador más efectivo y seguro, con la
idea de rediseñarlo y seguir mejorándolo. Hacia
1931, el equipo de Electrolux creó el L1, el primer refrigerador
por aire, una innovación que consiguió que los refrigeradores
fueran limpios, fiables y accesibles para cualquier hogar. Y sólo
cinco años después, John Tandberg se quedó
pensativo al leer ese titular en el periódico: lo habían
conseguido, habían llevado la refrigeración a todas
las casas del mundo.
|